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ZOONOSIS

Existen varios procesos patológicos que se transmiten de animales a personas (y viceversa), y que se conocen como zoonosis. Las zoonosis pueden ser de tipo parasitario o microbiano (no siempre son bacterias). Vamos de pequeño a grande, viendo las más destacadas:


Rabia: enfermedad de sobra conocida por todos, se debe a un virus que se localiza en el sistema nervioso y glándulas salivales del animal afectado, y se transmite por contacto de la saliva con la sangre de un nuevo individuo (mordedura). No hay cura (es mortal), y la prevención pasa por vacunar periódicamente a nuestros animales, tanto perros como gatos, pues si bien no hay rabia detectada en nuestro país, existe un ciclo salvaje (se llama así a la enfermedad que se mantiene activa en animales no domésticos) que puede pasar fácilmente a nuestras mascotas en cuanto se suspendan las vacunaciones (hay casos ocasionales en Ceuta y Melilla, y en Francia).

Leptospirosis: esta enfermedad se da en sitios húmedos y templados. Se debe a un microorganismo que se transmite a través de la orina de animales enfermos. Afecta a muchas especies, entre ellas al perro y a las personas. El microbio sale por la orina del enfermo, y permanece a la espera en charcos y aguas estancadas, entrando en un nuevo animal a través de la piel y mucosas (que se ablandan con el agua), de ahí va a la sangre y llega al riñón, donde se asienta y reproduce, saliendo de nuevo por la orina. El tratamiento es muy simple, ya que se elimina con antibióticos de uso frecuente. El mayor problema es la defensa inmunitaria del animal, que suele causar daños a menudo irreversibles en los riñones, y es entonces cuando se empieza a ver sintomatología (a menudo ya es tarde para tratarla). Por fortuna, para esta enfermedad existe una vacuna que se aplica de modo rutinario, bien por separado (en zonas de alta prevalencia), bien junto a otras vacunas (está incluida en las vacunas trivalentes, tetravalentes..). En caso de contacto con un animal potencialmente infectado (las ratas son portadores frecuentes), si se trata de nuestro perro no está de más tratarlo preventivamente aunque esté vacunado, pues las vacunas no siempre protegen al 100 %; en caso de personas, realizar un manejo muy cuidadoso del animal enfermo, siempre con guantes y extremando la limpieza de jaulas y perreras para evitar el depósito de orina contaminada.  [ Indice ]

Protozoos intestinales: son unos seres unicelulares, que tienen un ciclo de transmisión oral-fecal, y generalmente son vehiculados por el agua. Son muy frecuentes en cachorros que viven en criaderos, albergues y perreras o que provienen de tiendas. Hay varios tipos, destacando Coccidios y Giardias, que en general no dan ningún síntoma en el adulto (que con defensas puede eliminarlos, otra cosa son los individuos inmunodeprimidos), y en cachorros van desde ligeras diarreas intermitentes hasta procesos gastrointestinales serios, aunque esto último es en casos de animales muy jóvenes, debilitados y con una gran carga de protozoos. Es muy típica en zonas con gallinas, que a menudo son portadoras (es portador el animal o persona que lleva un agente patógeno y lo expulsa al medio, pero no padece ninguna enfermedad). Se curan con mucha facilidad una vez se diagnostican (con un estudio de las heces del animal sospechoso), el fármaco es distinto según el agente, pero todos tienen una elevada eficacia. La transmisión se evita con un poco de higiene por parte de las personas, y es de gran ayuda el recoger los excrementos para evitar contaminaciones de charcos, ríos y acuíferos subterráneos.  [ Indice ]

Toxoplasmosis: es un proceso causado por un agente microscópico, en el que se implica a menudo al gato. Es un parásito de doble hospedador, se llaman así a los parásitos que necesitan pasar por dos especies diferentes para completar su ciclo vital (vease el gusano del corazón, mosquito y perro). El hospedador más conocido es el gato, y el otro puede ser cualquiera, incluso otros gatos (aunque es raro). La infección del gato se produce por ingesta de carne contaminada, y la carne contaminada se ha contagiado por ingesta de alimento contaminado por heces de gato. Es un proceso que causa mucha alarma porque los médicos son los primeros que dicen "quite al gato", pero si se conoce cómo es el ciclo, las cosas son muy diferentes. En un adulto el contagio de Toxoplasma no supone ningún problema, pues las defensas lo eliminan sin dar síntomas, en niños generalmente tampoco, el problema es durante el embarazo: el agente puede causar desde malformaciones fetales hasta abortos. El gato elimina el parásito en las heces, estas heces deben permanecer en contacto con el aire 24 horas mínimo para que el agente sea infectivo (si no es como si estuviese "desconectado"), y luego debe haber ingestión del parásito. Con higiene, limpiando el cajón 2 veces al día, y si acaso, que no sea la embarazada la que realice ese trabajo, se acabó el problema. El riesgo surge en los pueblos. El gato debe ser cazador y comer la caza para contraer la enfermedad (un gato que solo come pienso nunca puede tener el parásito), las heces no se las come nadie, lo que ocurre es que contaminan la hierba y los acuíferos, y si se usa como agua de riego, también frutas y verduras. Un gato que solo realiza sus necesidades en un cajón no puede contaminar nada. El gato afectado elimina el parásito durante dos semanas después de haberse infectado. Y para mayor seguridad, si alguien tiene dudas, se puede detectar su presencia (o mejor dicho, que el gato padece O HA PADECIDO la enfermedad) mediante un análisis de sangre. Si la embarazada ya ha pasado la enfermedad (que se sabe también con un análisis) NO HAY RIESGOS, pues neutraliza al parásito antes de que alcance al feto. Resumiendo, el gato de piso nunca puede contagiar esta enfermedad a nadie. Pero sí hay riesgo por otras vías: patés y quesos frescos, carnes poco hechas, frutas y verduras sin lavar...debido a aguas contaminadas o a animales que comieron pastos contaminados (el parásito se enquista en los músculos de esos animales).  [ Indice ]

Leishmaniosis: la Leishmania es un parásito que se transmite mediante la picadura de una especie concreta de mosquito. Es una enfermedad muy grave e importante en las zonas donde se da, tanto por la dificultad de cura del animal afectado (la medicación se da en periodos largos, y no siempre se logra la eliminación total, aunque sí que el animal tenga una buena calidad de vida) como por su posibilidad para contagiar a las personas, de nuevo a través de la picadura del mosquito. La prevención aquí es más difícil, ya que solo se puede optar por evitar la picadura (repelentes, perreras secas y limpias para que el mosquito no anide en la zona, evitar paseos nocturnos, ya que el mosquito tiene esos hábitos), y si acaso realizar un análisis periódico al perro para detectar su presencia antes de que empiece a enfermar, con lo que el pronóstico mejora considerablemente, y además podemos tratar de apartar a ese perro de nuevas picaduras y evitar la transmisión. Existe vacuna para prevenirla.  [ Indice ]

Enfermedades transmitidas por garrapatas: en este apartado destacan un grupo de parásitos microscópicos de doble hospedador, que se transmiten mediante la picadura de la garrapata (Borrelia sp, Babesia sp, Ehrlichia sp y Hepatozoon sp). El parásito entra en los vasos sanguíneos, y allí se replica dentro de los glóbulos rojos o en los glóbulos blancos, según la especie. El animal suele presentar una sintomatología acusada a los pocos días de la infestación, con anemia, debilidad, tristeza, fiebre, anorexia, orina oscura...por lo que se le lleva al veterinario con rapidez. De no hacerlo así la muerte es algo habitual. Este proceso tiene mucha importancia sanitaria en sitios donde las garrapatas son frecuentes, pero es preciso que la garrapata nos pique a nosotros para que haya contagio (no puede haberlo a través del perro directamente). La cura es relativamente fácil en la mayoría de los casos si se detecta a tiempo, y la mejor prevención es la aplicación regular de productos anti-garrapatas en el animal, y la revisión, a ser posible diaria, si se vive en zonas de alta prevalencia de garrapatas, ya que alguna puede prenderse a pesar de la prevención. En ese caso, retirar la garrapata rápidamente de un modo adecuado, ya que si la localizamos a las pocas horas de haber picado, las probabilidades de contagio son muy bajas. En el caso de Hepatozoon sp, el animal debe ingerir la garrapata para que haya contagio. Existen dos vacunas en el mercado para dos de los procesos (borreliosis o enfermedad de Lyme, y babesiosis), pero deben repetirse anualmente.  [ Indice ]

Lombrices: En este concepto englobamos una gran cantidad de nematodos (se llama así a los gusanos redondos que parasitan a los animales y personas). Los más conocidos son las "lombrices de cachorro", que son muy frecuentes en los cachorros de gatos y perros (pero también afectan a los adultos), ya que los contraen a través de la placenta materna y por la leche, en hembras descuidadas y no desparasitadas con regularidad. Las lombrices se localizan en el intestino, y se anclan a éste para alimentarse, por lo que el que no haya lombrices en las heces no es signo de que no estén allí, si el animal las expulsa vivas, es que tiene tantas que no caben. En las heces el huevo se abre y da una larva, que se aleja del excremento y va creciendo y queda a la espera de ser ingerida. Así se contamina pastos, arenales, zonas de tierra...y los niños pueden contraerlas por falta de higiene (muchas veces por animales que no son de nuestra propiedad). En personas adultas el contagio es más difícil, por un lado por limpieza y por otro porque las defensas suelen frenarlas, en caso de que no sea así, pueden dar algún problema al migrar por distintos órganos (larva migrans). La prevención es sencilla, desparasitar regularmente a nuestras mascotas (cada 3 meses con un producto de amplio espectro que abarque varias especies de lombrices es una buena pauta), y recoger las heces para evitar que los huevos eclosionen es suficiente para evitar contagios. En caso de crianza casera, la madre debe desparasitarse con frecuencia durante la gestación y la lactación, y los cachorros, igual, a partir de las dos semanas de vida, de ese modo rompemos el ciclo desde el principio (las infestaciones por lombrices suelen ser asintomáticas a menos que sean graves, de modo que vale más prevenir que esperar a que el perro eche lombrices por todas partes).  [ Indice ]

Tenias: aquí se incluyen las lombrices planas o cestodos. Son parásitos de doble hospedador. Las más conocidas entre perros y personas son Echinococcus granulosus (el famoso quiste hidatídico) y Dypilidium caninun. Las tenias se caracterizan por tener una cabeza que se ancla con fuerza al intestino, y un cuerpo formado por segmentos donde se encuentran los huevos, que es lo que vemos salir al exterior (los segmentos tienen movilidad, se alejan de las heces y pasan a otro hospedador). La tenia que causa el quiste hidatídico se transmite a través del consumo de vísceras de oveja (en su mayoría, aunque a veces aparecen en las vísceras de otras especies) que tengan la fase del parásito correspondiente, que es visible a simple vista como unas bolsitas llenas de líquido, de tamaño variable (desde guisante hasta mandarina). En esas bolsitas está la cabeza de la tenia, y una vez el perro ingiere esas vísceras, generalmente hígado y pulmón (crudas, la cocción mata al parásito), la cabeza se fija a la pared intestinal y empieza a crecer, con lo que el ciclo se cierra. El Dypilidium se transmite a través de la pulga (por ingestión de la misma), y es el más frecuente en nuestros perros, ya que un perro bien cuidado rara vez comerá vísceras crudas. El contagio aquí es muy fácil de prevenir. Por un lado, no daremos jamás a nuestros animales nada crudo, y por otro, les administraremos regularmente algún producto para evitar las infestaciones de pulgas, que también producen problemas dermalotógicos con mucha frecuencia, y pueden llegar a picarnos a nosotros, con las consiguientes molestias. Si se tuviesen dudas de que el animal tenga alguna de estas tenias, basta con darle al perro o gato las pastillas que existen para tenias en el mercado, repitiendo varias veces para asegurar la eliminación de la cabeza (una pastilla cada 10 kilos, 3 días seguidos, y repetir tres tandas con una semana de descanso entre cada una es una pauta habitual).  [ Indice ]

Filariosis: o "gusano del corazón", es una lombriz que tiene un ciclo de doble hospedador. Se transmite por la picadura de una especie concreta de mosquito, que solo se desarrolla en un clima determinado. Las larvas entran en la sangre y llegan a corazón, donde se anclan y empiezan a crecer y a reproducirse, liberando nuevas larvas a la sangre, para que la picadura de un nuevo mosquito continúe el ciclo. El proceso en el perro puede ser desde asintomático hasta muy grave, dependiendo de muchos factores, entre ellos la cantidad de parásitos que aloje en el corazón. El contagio a personas puede producirse por la picadura de mosquitos infectados, y la prevención implica, por un lado, tratar de evitar la picadura del mosquito (con repelentes y cuidado de las zonas de perrera) y por otro, administrar productos específicos que existen en el mercado que matan las larvas antes de que se asienten en el corazón. Su presencia se detecta por análisis de sangre, y el preventivo nunca debe administrarse si no se está seguro que no existen filarias adultas en el corazón del animal. Ante la duda, y cuando se vaya a viajar a una zona donde exista este parásito, consultar con nuestro veterinario habitual.  [ Indice ]

Tiña: la tiña es un proceso cutáneo debido a varias especies de hongos microscópicos que crecen "comiéndose" el pelo, de ahí que se produzcan calvas más o menos llamativas como principal manifestación de la enfermedad. Los gatos son a menudo portadores de esos hongos en su pelo, como parte de la flora cutánea normal. Ante una bajada de defensas pueden desarrollar la enfermedad. ésta se contagia con relativa facilidad, pues las esporas del hongo contaminan todo el material que contacte con el animal afectado. Pero a menudo es una enfermedad autolimitante en humanos (se quita sola en unas semanas) que cursa con unas manchas rojas y redondas en la piel, generalmente de los brazos. No hay prevención, salvo la obvia de evitar que nuestro animal contacte con otros enfermos, o con perreras, comederos, etc. de algún afectado, algo de higiene en caso de sospecha (el hongo necesita un tiempo para asentarse y reproducirse, si no, no hay enfermedad), y si jugamos con gatos que viven en la calle, limpiar muy bien cualquier herida que nos produzcan, a nosotros o a nuestro perro, especialmente con las uñas.  [ Indice ]

Sarnas: otra enfermedad cutánea debida a una familia de ácaros microscópicos. Hay varios tipos de sarna según el ácaro que la provoque, y según este ácaro, el riesgo de contagio será más o menos importante. La mayoría de las sarnas son autolimitantes en humanos, al tratarse de un parásito con preferencia de especie y no ser la persona su hospedador normal (no se reproducen bien en la piel humana). La más contagiosa es la sarna sarcóptica, que es típica del ganado, y el perro la contrae por contacto continuado y estrecho con ese ganado. Esto es así debido a que el ácaro no puede vivir fuera de la piel del su hospedador, y debe pasar de animal a animal o de animal a persona. De nuevo un poco de higiene es la mejor prevención, y para nuestro perro o gato, evitar el contacto con ganado descontrolado o perros y gatos de mal aspecto. Es un proceso que se da más en casos de suciedad extrema y hacinamiento (al igual que la tiña, el ácaro necesita tiempo para reproducirse y provocar la enfermedad), ayudado a menudo por malnutrición, estrés intenso o enfermedades que alteren las defensas. Es muy raro que aparezca en perros caseros bien cuidados, pero si así ocurre, el tratamiento es algo pesado (porque hay que repetirlo varias veces y si es extensa suele requerir terapias complementarias para corregir las complicaciones) pero muy eficaz en la mayoría de los casos.  [ Indice ]

Pulgas: básicamente prefieren picar a perros y gatos, pero en ausencia de estos o en infestaciones serias, picarán también a las personas. Los problemas que dan son los derivados de las picaduras (muy molestas), la posibilidad de contagio de una tenia (difícil), y en algunas personas y animales, reacciones alérgicas de piel a su saliva. Ocasionalmente se ha descrito transmisión de enfermedades bacterianas a través de su picadura. Es importante el control antes de que sean claramente visibles, pues anidan en los lugares donde el perro o gato reposa, lo que significa que por cada pulga que veamos en el animal, puede haber 10 en el ambiente, y esas son las realmente difíciles de erradicar. Tratando de modo preventivo al animal evitaremos que críen en casa.  [ Indice ]

Garrapatas: otro parásito externo de control relativamente más simple, ya que permanecen un tiempo prendidos en el animal (ojo, al principio son muy pequeñas y pueden pasar desapercibidas). La prevención (con collares o productos que las repelan) y la revisión regular del pelaje (especialmente si es largo) son las mejores armas. A las molestias de las picaduras se añade la posibilidad de contagio de enfremedades a menudo mortales. Una vez retirada (esto debe hacerse con cuidado, para evitar que la cabeza quede dentro de la piel del animal), nunca debemos pisarla, pues en el abdomen porta los huevos, y contribuimos a su difusión con esa actitud. Lo mejor es echarla al vater o quemarla, interrumpiendo así el ciclo y evitando que anide en las perreras o jardines.  [ Indice ]



Queiletielosis: este es un proceso que se localiza en la piel del perro o gato, debido a un ácaro microscópico. Lo más aparente suele ser la presencia de caspa "andante". Se contagia por contacto con el animal o el material que contacte con él. Aparece generalmente en animales muy jóvenes y con no muy buena higiene, hay caspa y un picor más o menos intenso, y existen adultos portadores. En las personas aparece una urticaria con fuerte picor, pero es un proceso autolimitante. El tratamiento es sencillo, con productos acaricidas aplicados regularmente hasta la desaparición del parásito. Es conveniente tratar también el medio donde se encuentra el animal.  [ Indice ]


Resumen: si bien parecen muchas las zoonosis, la prevención de todas ellas, una vez conocidas, es muy sencilla, y podemos reducirla a la aplicación periódica de vacunas (rabia, leptospirosis, leishmania, borreliosis, babesia) y desparasitaciones internas (lombrices, tenias, filarias) y externas (pulgas, garrapatas) regulares, lavado de manos (sarnas, tiñas) tras el contacto prolongado con los animales (especialmente los desconocidos), limpieza cuidadosa de sus zonas de descanso habituales (insectos y ácaros), repelentes de mosquitos y chequeos serológicos en zonas de prevalencia de filaria y leishmania, recogida higiénica de los excrementos (lombrices, tenias) y alimentar siempre con dietas comerciales (tenias, toxoplasmas).  [ Indice ]

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